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LEO
Del 22 de Julio al 22 de Agosto (aproximadamente)

(Cola del león)
El verano está en su apogeo; el Sol, al
máximo de su potencia, madura lasmieses; estamos ya en el momento de
la recolección de los frutos y la naturaleza brilla con su máximo esplendor.
Simbólicamente Leo es el signo de la plena afirmación
de la individualidad, de la voluntad, de la conciencia, del "Yo", de
la soberaneidad egocéntrica. Si el fuego cardinal de Aries es animal,
ciego y sublime, el fuego fijo de Leo es la expresión de una fuerza
dominada, de una energía-luz disciplinada, de un fuego individualizado,
consagrado a las potencias del Yo, de la voluntad dirigida, fuerza central
reguladora e irradiante de vida, de calor, luz y brillo.Corresponde
a la quinta casa del Zodiaco y representa la vitalidad, la energía controlada
y constante, el deseo de potencia subjetiva, el paso de la fase inconsciente
a la consciente. En la mitología este signo está asociado a la muerte
del león de Nemea, primer trabajo de Hércules, y la demostración, con
ello, de su fuerza viril.
Características generales.
Los nacidos bajo el signo de Leo están regidos por el Sol,
símbolo de la vitalidad, que los hace conscientes de su propia fuerza
y de su propia conciencia. El yo se manifiesta en su plena madurez de
forma muy distinta a la de Aries, primer signo de Fuego, dominado por
la impulsividad y agresividad marcianas. A
menudo de constitución atlética y, aún más a menudo,
animado de un temperamento bilioso. Fuerte, sano, que va al encuentro
de la vida, confiado, feliz, natural, con una abundancia vital que le
presta aplomo, anchas espaldas, seguridad, audacia, sed de conquista,
de dominio y ambición. Es un Apasionado del impulso del Yo, expansión
vital hasta la hipertrofia tiránica de la voluntad, sentimiento de grandeza,
porte, orgullo, sobreestimación de sí mismo, necesidad de prestigio,
carácter magnánimo, altivo, recto; gran ambición realizadora, movilización
de las fuerzas íntimas, en la más alta tensión interior, al servicio
de una pasion dominante, de un ideal que se convierte en el alma de
su vida, el centro de su existencia; sentido de mando, de poder, de
responsabilidad. La valentía,
la audacia, el deseo de sobresalir son características de Leo, que demuestra
su propia fuerza con absoluta naturalidad y espontáneamente. La seguridad
que tiene de si mismo le hace aspirar al mando, la autoafirmación, el
éxito (sobre todo en el ámbito social). Aferrado al presente, tiene
un fino sentido de la realidad, que le capacita para valorar exactamente
cada aspecto de ésta. A diferencia de Cáncer, vuelto hacia el pasado
y todavía inmerso en el inconsciente, Leo afronta su propia existencia
tratando de controlarla y de vivirla con absoluta seguridad y conocimiento
de causa. El mayor riesgo que corren los individuos nacidos bajo el
signo de Leo es la sobrevaloración de sus propias cualidades; la inflación
de su propio ego puede dar como resultado un individualismo exacerbado
con todos los excesos que esto conlleva. Así, los Leo que no sean
capaces de desarrollar armónicamente su propia personalidad reflejan
de forma negativa las cualidades potenciales del signo. Entonces predominan
el orgullo, la megalomanía; en fin, la desproporcionada confianza en
sus propios medios. Este tipo de sujetos vuelcan todos sus objetivos
estrictamente hacia cosas materiales sin ningún deseo de evolución interior
y con absoluta incapacidad de sublimación(dependiendo de los aspectos
de su carta Natal). El sentido de autoridad se transforma en autoritarismo,
la generosidad en un estéril exhibicionismo, el deseo de afirmación
en tiranía y en afán de dominio. El control de su propia fuerza y vitalidad
es esencial en el Leo para el desarrollo armónico de su personalidad.
De hecho, en los tipos evolucionados se encuentran individuos con grandes
ideas e ideales, con un fuerte sentido del humor y capaces de canalizar
ellos mismos su energía hacia la realización de grandes empresas. Cuando
sus cualidades potenciales se realizan y el individuo es capaz de controlar
su voluntad con un fuerte sentido de la responsabilidad consciente,
encontramos sujetos capaces de acciones inesperadas por su alto contenido
ideológico, pudiendo trascender a experiencias creativas en el campo
artístico con óptimos resultados. La fragilidad de Leo se manifiesta
en la necesidad de ser admirado; por este motivo puede ser presa fácil
de astutos aduladores, que pueden herirle en su talón de Aquiles. Leo,
de hecho, no es astuto y si trasparente, aborrece la hipocresía y el
retorcimiento. Es su debilidad, pero también su fuerza. Afectivamente
es pasional, ama sinceramente, con lealtad y generosidad; pero, como
a la vez anida en él el peligro de ser demasiado orgulloso y exigente,
puede convertirse en tirano y egocéntrico hasta la insensibilidad, provocando
grandes sufrimientos.La mujer del signo.
Posee las mismas características del hombre, por lo que tiene necesidad
de afirmación v reconocimiento sociales. Optima organizadora, está más
cualificada para desempeñar un trabajo o profesión que para ejercer
de ama de casa. En el plano afectivo necesita tener cerca un compañero
importante o por el que sienta gran estima o admiración.Tanto él como
ella dan importancia al dinero, sobre todo para poder gastarlo y de
esta forma procurarse una vida confortable, de la que no pueden prescindir,
siendo a la vez uno de los signos más manirrotos del Zodíaco.Anatómicamente.-
Rige el corazón, el plexo solar, los costados, la parte superior
de la espalda.
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